AROMATERAPIA CIENTÍFICA MÉDICA

Clínica Tajibo dispone de varios profesionales formados y especializados en aromaterapia científica médica. Uno de ellos es el diploma acreditativo en formación “Aromaterapia Científica” del Collège International d´Aromathérapie Dominique Baudoux

Avalados por el Collège International d´Aromathérapie Dominique Baudoux con el respaldo de Pranarôm Aromaterapia Científica. Un aval, garantía de confianza y seriedad al asesoramiento sobre aromaterapia científica. Formación, calidad, profesionalidad y veracidad con un equipo en constante formación velando por la salud de sus pacientes.

Además de este título y de otras formaciones previas realizadas en varias escuelas españolas como en el Instituto de Aromaterapia Integrada Enrique Sanz Bascuñana, parte de nuestro equipo de profesionales como el dr. Rojas, mantienen una actualización constante con nuevas formaciones y estando al corriente de los últimos avances en la materia a través de los principales laboratorios de referencia tanto nacionales como europeos.

La Aromaterapia Científica, como se detalla en la revista Soluciones Esenciales, es “el uso de aceites esenciales quimiotipados por vía cutánea, olfativa u oral, para prevenir, aliviar síntomas o tratar diversas afecciones y patologías en el hombre o en el animal. Esta terapia bioquímica se apoya en la relación que existe entre los compuestos químicos de los aceites esenciales y sus actividades terapéuticas. Recurre a una metodología rigurosa que se apoya en datos científicos sólidos, confirmados por el laboratorio y por la clínica, Eficaz, natural y de calidad, complementa perfectamente otras terapias”. 

La palabra aromaterapia aparece por primera vez en 1937 en el título de un libro escrito por el químico perfumista francés René-Maurice Gatefossé (Aromaterapia, los aceites esenciales hormonas vegetales). Apasionado por los aceites esenciales dedicó su vida a estudiar las propiedades terapéuticas. Lo hizo tras sufrir unas quemaduras graves en un accidente en su laboratorio que consiguió curarse con la aplicación de aceite esencial de lavanda.

Es mucho más que una terapia con aromas, puesto que el éxito que está teniendo a nivel mundial se basa en su concentración y funcionalidad, su definición bioquímica y la posibilidad de emplearlos en diferentes formatos.

 

 

Los aceites esenciales son muy eficaces en varios ámbitos: procesos víricos, bacterianos y parasitarios, afecciones inflamatorias y dolorosas de músculos, tendones y articulaciones. Las alteraciones del sistema nervioso también cursan de manera muy satisfactoria con los aceites esenciales oportunos y disminuyendo los problemas de insomnio, estrés, fobias, nerviosismo...

Un aceite esencial contiene de media 75 moléculas activas diferentes, mientras que, en un medicamento sintético, sólo se pueden evaluar las interacciones de tres moléculas en el mejor de los casos. Deben aplicarse con precaución, no superar la dosis prescrita y si es necesario contar con el asesoramiento pertinente por una persona especialista en la materia.

 

Los aceites esenciales presentan una afinidad muy destacada con la piel por lo que pocos segundos son suficientes para que la capa cutánea los absorba y pasen a la microcirculación periférica que los conducirá a la circulación sanguínea general, donde ejercerán su acción terapéutica.

Como explica la aromatóloga Antonia Jover, “hoy día existen dos escuelas de aromaterapia: la escuela francesa orientada al uso terapéutico y medicinal de los aceites esenciales y la escuela inglesa orientada a la belleza y bienestar”. En este caso, personalmente y en la práctica diaria se pueden combinar las dos opciones, teniendo muy presente la escuela francesa que nos dará soluciones óptimas y una alternativa natural para cuidarnos contemplando incluso la vía oral (ingesta) de los aceites esenciales.

 

Aceite esencial

Los aceites esenciales son extractos naturales de plantas aromáticas. La mayor parte de los aceites esenciales se obtienen mediante destilación por arrastre de vapor de agua a baja presión. Aunque para las cáscaras de cítricos (naranja, mandarina, bergamota...) está reservado el procedimiento por expresión.

Hay varios factores que van a garantizarnos la calidad del aceite esencial que empleemos y que deben ser: 100% puros, 100% naturales, con la denominación botánica en el etiquetado y con el quimiotipo.

Quimiotipo

Una misma planta puede presentar varios quimiotipos dependiendo de múltiples factores como el clima, el momento de la recolección, el terreno en el que ha crecido... El quimiotipo es la molécula principal de ese aceite esencial.  Por ejemplo, el tomillo: qt. linalol (más aconsejado para el uso en menores), qt. timol (dermocaústico y no recomendado en embarazo ni lactancia), marroquí (destaca por ser anti-hiperglobulinémico) y qt. tuyanol (debería estar en todos los botiquines por su potente acción y su buena tolerancia).

 

 

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